Yolanda está muy debilitada y teme más que nunca la llegada
de su fin político tras esta aprobación de la reforma laboral con los partidos
que han dicho sí. La comunista quería a ERC, a Bildu, a los suyos, en
definitiva. Y le duele en los conjuntos de alto poder adquisitivo que se pone
para no enseñar su grotesca y criminal ideología tener que abrazar a Cs, UPM,
CEOE.
Pero que el zote de Rufián venga a dar lecciones de sentido
de Estado en el Congreso de los Diputados es el no va más de una democracia
decadente, esperpéntica. El tonto lava de los numeritos, insultos y
representante de un partido históricamente violento y golpista, abre la boca y
esputa que él y sus siglas son los representantes del bien común.
Sólo en España se puede escuchar tamaño despropósito y la
tomadura de pelo al máximo nivel que una vez más quedará sin castigo.
Sin duda es Sánchez el que hoy se frota las manos y al que
menos le interesa el bien común, los derechos de los trabajadores, que si la
inflación sube o baja, si la luz se encarece, si en el INE se juega al
escondite, si en el CIS de Tezanos se hace trampas y otras cosas por ahora
innombrables.
Es Sánchez nuestro Orbán. Nuestro Putin. Nuestro Trump.
Es el populista que Italia quiere desterrar para siempre de
la política, y es el populista que los portugueses castigaron en las urnas hace
unos días.
¿La reforma de la reforma laboral de 2012 es la que Europa
no quería que se derogara? Sí, Pero a Sánchez mientras no le quitemos el Falcon
y sus viajitos de corta y larga distancia todo se la suda.
¡A disfrutar de lo votado, rebaño!
Y es más que evidente que Sánchez no tiene ninguna
credibilidad. Su pasado lo condena. Es un títere en las manos de los radicales.
Pero él mismo se ha convertido también en un radical de la peor estofa y del que
resulta imposible obtener nada positivo para la sociedad. ¿Con quién sintoniza
Sánchez? ¿Con quién empatiza? Con los suyos. ¿Y con los suyos tiene para
gobernar España? Es un imposible.
De ahí que esté planamente de acuerdo con José Antonio
Zarzalejos, uno de los mejores analistas políticos de nuestro país, cuando
afirma que el PP ha perdido una oportunidad. La abstención de los populares era
la ocasión para achicar todavía más la credibilidad del monclovita y del psoe.
Afirma Zarzalejos: La coalición gubernamental no se puede
apuntar —sea como sea la convalidación del decreto ley— un éxito digno de tal
nombre. Si hubiera cedido a sus socios, los empresarios se habrían apeado del
acuerdo previo. Y si saca adelante la iniciativa con el respaldo de Cs y
partidos menores, como ya parece seguro, desvencija la mayoría de la investidura
echando mano de la geometría variable que detestan ERC, Bildu y, en menor
medida, pero también, el PNV. Además, este traspiés tan grave deja mermada a
Yolanda Díaz en su propósito de crear un proyecto electoral a la izquierda del
PSOE. Lo que no viene mal ni a los socialistas, ni a republicanos ni
'abertzales' radicales. La reforma laboral es necesaria tanto porque es justo
que se mejoren algunas de las restricciones que impuso la normativa de 2012
—así lo entiende la CEOE— como porque esta actualización la requiere la
Comisión Europea —junto con la sostenibilidad de las pensiones— para seguir
librando los fondos de recuperación. De tal manera que era el momento para que
el PP mostrase, además de sentido de Estado, también una estrategia audaz y
ganadora. Porque los populares, con una abstención, obtendrían hoy enormes
ventajas. ¿Cuáles? La primera, demostrar que, en materias sensibles, los
secesionistas y nacionalistas no van a seguir imponiéndose como lo vienen
haciendo. La segunda, rescatar al Gobierno del sojuzgamiento de sus socios,
subrayando así el error de Sánchez de haberse vinculado con ellos en una suerte
de pacto de sangre sin criterio estadista. La tercera, conectar con el
empresariado, que es una fuerza social favorable a los modelos
político-económicos y sociales del centro derecha y que ahora desconfía del PP.
La cuarta, distanciarse de Vox, marcando su propio perímetro de acción política
como trata Pablo Casado de intentarlo con un discurso de calculada hostilidad a
los de Abascal. La quinta, ofrecer a la sociedad española una expectativa de
superación de la estéril política de bloques con ocasión del desmarque de los
independentistas y nacionalistas de la mayoría de la investidura. Y la sexta y
más importante: el PP hubiera conseguido darle un giro a la legislatura antes
de que se lo apunte el propio Sánchez en una estrategia de reposicionamiento
socialista a la portuguesa.”
¿Qué el psoe no se ha molestado en interactuar con el PP?
Cierto. ¿Y? A Sánchez no se le puede pedir que haga lo que en él no crece. Su alma
es negra, como es negro el sectarismo con el que carga.
Termino de nuevo recuperando a Zarzalejos: “Por eso Antonio
Maura escribió en 1905 que “la patria es un concepto que no se distingue de la
abnegación” ('Ideario político', Editorial Frontera, p. 223) y Ortega y Gasset
en 1915 que “las dos Españas que viven juntas”, la oficial y la vital, “son
perfectamente extrañas” y se “estorban” entre ellas ('Tomo I. Obras Completas',
p. 712 y 713, Editorial Taurus).”
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