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Un colchón llamado España para socialcomunistas y golpistas



Si Junqueras dice nanay, Begoña se queda sin colchón. Junqueras, además de estar condenado, ser un delincuente y un golpista confeso, además de todo eso, y mucho más que callo para que no me acusen otra vez de propagar el odio, es muy capaz de quitarle el colchón donde la segunda dama tiene felices sueños, y sin necesidad de contar ovejitas. España entera es de ella. Pero no lo sabe porque pedro sánchez (alto pero políticamente agusanado) quita protagonismo y cree que el colchón (España) es de él.
Junqueras no es inteligente, pero es listo. Más listo que Iván Redondo. Cuando recupere la libertad, pronto, pronto, gordito xenófobo, verán ustedes, y no vale asombrarse, cómo el supremacista se convierte en ministro de una extraña y amorfa Españita. Si no presidente de la misma. Al tiempo.
Trabajar a conciencia para hacer añicos la unidad de España merece un premio de primera. Por ejemplo, retorcer el Código Penal y con ello adelgazar la pena, convertida al final en alegría.
Esperan los catalanes mientras tanto a que Torra el inhabilitado ponga fecha a las nuevas elecciones “democráticas” en Cataluña made in Spain. El presi de la mugre, o sea, Otegi, Junqueras, Rufián, etc, es una breva que no se puede desperdiciar. ¡A por él! Torra ya no es nadie. En realidad nunca ha sido nadie. Un títere sin alma que hablaba y ordenaba las acciones violentas recibiendo órdenes del pirómano Puigdemont.
Todo lo que sea y más con tal de mercantilizar hasta con el culo si fuera menester una estancia prolongada en palacete, ministerio, partido político y primera página en El País. ¿Todavía El País?
¿Qué más dará si Junqueras, escoltado por los hombres y mujeres armados, asegura que lo volverá a hacer porque es lo mejor para los que mañana van a morir? Porque morimos todos, Junqueras. Mueren hasta los sueños. Las pesadillas. Los horrores y los amores. Mueren los fantasmas y los viejos demonios.  
“El 155 de Rajoy fue una oportunidad perdida, un disparo de intimidación al aire del que encima Sánchez quiere retractarse. Está muy dicho que desde entonces sólo la justicia ha estado, y no siempre, a la altura de sus responsabilidades, y en agradecimiento la van a mandar al desguace.” Ignacio Camacho dixit.
Arrumbar con la democracia. Cosa fácil.
Desde los trenes de Atocha no se ha hecho otra cosa en la  Con izquierda y derecha en el poder.
Pero nada de todo esto debe ser contado en Zarzuela. En esa casita están viendo  la tercera temporada de “The Cronw”, seguro, pero en la serie no hay cabida para la memorable cita de Simone de Beauvoir: "El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos". Cierto que la escritora pensaba en mujeres y en un mundo tiránico hacia ellas, como hoy, pero a mí me vale para poner el punto y final de esta redacción diciendo que el opresor hoy es pedro sánchez. Y hay millones de cómplices oprimidos. Oh, sí, a la patada.

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