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Orden de tirar a matar si gritas ¡Viva España!


Cuidado, mucho cuidado. No grites “¡Viva España!”. Hay órdenes de tirar a matar.
Si lo haces por fuera de la sede del PP, no creas que vas a quedar libre o fuera de peligro.
Si lo haces por fuera de la sede de Vox, corres el mismo riesgo.
Si vas a Madrid para gritar esa “¡Viva España!” a las puertas de la sede de Ciudadanos, sucederá lo mismo.
Puede que sea lo último que hagas en esta vida.
Si te pones en plan machote y decides gritar lo innombrable a pocos metros de la puerta de entrada a Ferraz, entonces el tiro a la cabeza es seguro. No sufrirás, pero yacerás muerto en un charco de sangre. ¿Roja?
Ya ni siquiera exclamar Viva España es concebible. Resulta dañino para nuestra salud. Agentes de la Policía Nacional reciben las órdenes oportunas para quitarte de en medio.
Es la nueva democracia, el nuevo orden constitucional. El golpe de estado perpetrado por Pedro Sánchez acarrea peligros que los españoles descartaban o sencillamente ubicaban en otros territorios del planeta.
Ahora las cosas cambian.
España está maldita.
Gritar muera el Rey, muera España, muera la Constitución de 1978, muera el PP, muera VOX, muera Ciudadanos, gritar esas cositas vale un premio, un sueldo para toda la vida. Un crucero con lo más granado del colectivo LGTBI, feministas con rabia, animalistas tragando rabos de toro y la Greta Thumberg echando demonios por la boca mientras desea lo mejor para 2020. Pasas a ser un ciudadano pacífico, demócrata y europeo, sobre todo europeo.
Lo mismo si gritas y te corres de gusto con el viva la República, viva Cataluña Libre, viva ETA, presos políticos fuera o si te pones a cantar una canción de Lluis Llach . Todas estas cosas demostrarían que estás cuerdo, que no estás infectado por el franquismo, por el imperialismo español.
Y si quemas banderas españolas en casa, en el trabajo, mientras paseas con la familia y llevas al niño al parque, entonces ya no hay palabras. Si quemas una bandera de España follando con la nena, o la nena la quema mientras te folla, en fin, alucinarás en colores.
¿Recuerdas cuando los compis de ETA asesinaban guardias civiles, policías, soldados, políticos, empresarios, niños y niñas y después se escondían para brindar con champán? Pues lo mismo.
Así que, si lees estas palabras escritas mientras espero que en el restaurante me pongan algo para comer, quiero que reflexiones seriamente sobre tu seguridad, sobre tu vida. ¡Sálvate! Y lo tienes muy fácil. Basta con renegar de España. No apuestes más por la libertad, la concordia, la paz, la igualdad, la justicia.
A partir de ya, haz lo que viene haciendo el pueblo soberano: cagarse encima, decir sí Bwana, y votar a Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Otegi, Junqueras, Puigdemont, cualquier recoge nueces del PNV; vota a cualquier bicho viviente que odie, que odie mucho, que se alimente de sangre, que quiera la guerra, que se masturbe pensando en sangre, sudor y lágrimas, pero sobre todo en lo primero. Sangre, mucha sangre.
Porque si sales a la calle y te pones a gritar “Viva España” a pocos metros de una sede el psoe en cualquier ciudad o pueblo de este país, tienes que saber que hay orden de disparar a matar. ¡Estás muerto!
La orden literal dice así: “Maten a ese pedazo de hijo de puta que busca estropearnos la fiesta”.
Puedes ser tú. Puedo ser yo.
¡Pues seré yo!

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