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No se caga donde se come. Y mucho menos se caga donde como yo


Ya lo decía Tony Soprano: “Solo jodemos al que merece ser jodido.”

Se vivirá mejor cuando la Guardia Civil y los militares tomen el control de la situación en las calles.

Por lo menos quienes cumplimos a rajatabla con lo que se nos ordena, dejaremos de contemplar el ir y venir de gentuza que pasa de todo y pone en peligro al resto.

No pido el tiro en la cabeza.

Ahora bien, si la benemérita y los militares recibiesen la orden de actuar con mucha más contundencia, mandando a tomar por el culo lo que graben desde los balcones las corujas y los huelebragas que se aburren en el confinamiento, estoy convencido que a los gilipollas de todas las edades se les acabaría en un tris el deseo irrefrenable de pisar calle y ser libres.
¡A follar con el afilador, carajo!

Cuando se vive una situación como la que desgraciadamente tenemos que vivir, el aquí presente echa de menos el sano y firme ordeno y mando de la autoridad civil o militar. Autoridad al fin y al cabo.

Lo que no es de recibo es tener a un Sánchez 70 minutos chupando cámara un sábado, para luego el domingo repetir la ceremonia.

Y lo que mola menos aún, es tener al populacho pegado a la tele viendo el careto de un político que nació bichado.

Nos piden los sociatas, con esos libelos tan próximos a Moncloa, con esas teles expendedoras del carnet oficial acreditando que eres un chafalmejas de los pies a la cabeza, nos piden que no es la hora de criticar al gobierno, que hay que estar al lado del gobierno social comunista.

Chitón.

Lo piden los que han sido enchufados en Cabildos, ayuntamientos, gobiernos regionales, etc, etc, y, naturalmente, también lo piden los pordioseros intelectuales que, ya viejos o talluditos, aseguran que son más peligrosos Pablo Casado, Santiago Abascal e Inés Arrimadas que el coronavirus.

Cuando la Guardia Civil y los militares, cumpliendo órdenes, limpien la calles de zotes, tarugos, secuestradores de perros y masca chicles con orugas en el cerebro, oh, sí, cuando ese día llegue, quizá entonces iniciemos la recuperación.

Y mientras los sociatas en el Facebook tengan barra libre para seguir haciendo el payaso, yo seguiré viendo “Los Soprano”.

Y escucharé a mi Tony Soprano: ”No se caga donde se come. Y mucho menos se caga donde como yo.”

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